
El tchuvatch eslovaco (Slovenský Cuvac) es un perro alerta y vigilante, de ahí su nombre cuvat, que en eslovaco significa «escuchar».
La raza es originaria de Eslovaquia, donde se conoce desde el siglo XVII. Muy estimado especialmente en la montaña, en las regiones de Tatra y en los Cárpatos, donde resiste cualquier inclemencia del tiempo, y es utilizado para la guarda de propiedades y para la guía y protección de rebaños de ovejas y vacas. El lobo era el principal predador y cuando éste ya no supuso un problema, el tchuvatch estuvo a punto de desaparecer. Después de la Segunda Guerra Mundial, el Dr. Antonin Hruza se encargó de salvar a estos perros de su extinción.
Estéticamente, la raza es muy parecida al kuvasz húngaro.
El grupo racial de los perros de montaña blancos se deriva de los lobos de tipo ártico, cuyos sobrevivientes se mantuvieron procedentes de la era pre-glacial en las zonas montañosas de Europa, hasta donde alcanzaron los límites de congelación.
Estas zonas son las laderas montañosas al norte del Cáucaso, los Balcanes, especialmente las montañas Rodope, los Cárpatos, sobre todo el Tatra, las laderas al norte de los Abruzzos y finalmente los Pirineos.
El Tchuvatch Eslovaco es fiel, valiente, inteligente, tranquilo, alerta y territorial, aunque a veces puede ser terco e independiente. Es muy afectuoso con los miembros de la familia, sobre todo con los niños, con los que disfruta jugando y a los que protegerá por encima de todo. Con los extraños es reservado, desconfiado, y puede llegar a ser agresivo si detecta algún tipo de amenaza.
El cuvat es un perro grande, fuerte, robusto con un pelaje blanco muy tupido, grueso y lanoso. Tiene el cráneo alargado, la frente amplia y el stop bastante marcado. Sus ojos son pequeños, oscuros y ovalados y las orejas, de inserción alta, le cuelgan pegadas a la cabeza. La cola es larga, recta y de inserción baja.
Es bastante activo y rústico, y necesita espacio, hacer ejercicio, jugar y salir a pasear con sus dueños. De no ver cumplidas estas necesidades, puede encontrar otras distracciones, como morder muebles o escarbar. No está hecho para vivir en un piso, lo ideal sería que pudiese campar a sus anchas por un jardín.
Conviene que educarlo con firmeza y acostumbrarlo al ambiente familiar desde cachorro, de lo contrario, es posible que desarrolle un carácter difícil, desafiante y desobediente. El tchuvatch tiene un alto sentido de la jerarquía, y si el dueño no le deja claro quién manda desde el principio, el perro tomará el mando en cuanto tenga ocasión.
Es recomendable cepillar su abundante pelaje de forma regular.
Como la mayor parte de las razas grandes, el tchuvatch eslovaco puede verse afectado por la displasia de cadera y de codo.
- Altura a la cruz: entre 62 y 70 cm en los machos y entre 59 y 65 cm en las hembras.
- Peso: de 34 a 44 kg en los machos y de 31 a 37 kg en las hembras.
- Mandíbulas: fuertes; dentadura en tijeras; ojos ovalados, oscuros y vivos; orejas caídas, largas, llevadas a los lados de la cabeza; cola muy tupida de pelo, caída cuando el animal está en reposo.
- Cráneo: grande y el hocico bastante largo, afinándose gradualmente hacia una caña nasal que ocupa la mitad de la cabeza.
- Capa: blanca. Puede llegar a alcanzar 10 cm. de largo.
- Promedio de vida: entre once y trece años.
- Carácter: Valiente, atento día y noche, muy bueno con el amo, terrible cuando se enfrenta con el lobo y con el oso.
- Relación con los niños: buena.
- Relación con otros perros: buena.
- Aptitudes: perro de pastor, perro guardián y perro de compañía.
- Alimentación: de 500 a 600 g. diarios de alimento completo seco.
- Coste mantenimiento: moderado.
- Clasificación general: Razas de perros grandes.
- Clasificación según la FCI: Grupo 1: Perros de pastor y perros boyeros (excepto perros boyeros suizos) > Perros de pastoreo.
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