
El landseer es un perro grande y corpulento, de formas armoniosas, con la cabeza ancha y maciza pero no pesada, el subpelo denso y un manto blanco y negro.
Los ojos son de color castaño o castaño oscuro, parcialmente hundidos, de forma almendrada. Las orejas, de tamaño mediano y triangular, están pegadas a la cabeza y orientadas hacia los ojos.
Las extremidades son muy robustas, largas y perfectamente rectas. La cola es fuerte y como máximo llega al nivel del corvejón; está recubierta de pelo abundante y compacto; no debe llevarse alzada ni enrollada por encima del lomo.
Su parecido con el terranova es tal, que a los ejemplares con el manto blanco y negro se les conoce como «terranovas de tipo landseer».
El pelo es largo, liso y tupido. En la cabeza es muy corto. El color de base es blanco luminoso, con manchas negras discontinuas en el tronco y en la grupa. La cabeza es negra y el morro presenta una mancha blanca simétrica no excesivamente grande, alargada por los extremos. Los indicios de color hollín sobre el fondo blanco no constituyen un defecto, pero no son particularmente apreciados.
La talla en los machos oscila entre los 72 y 80 cm., y en las hembras entre 67 y 72 cm.
Probablemente tenga los mismos orígenes que el terranova, y sea fruto del cruce de los grandes perros escandinavos para la caza del oso con ejemplares de otras razas de origen noruego.
A esta raza se le ha dado el nombre del pintor Edwin Landseer, que pintó un famoso cuadro en el que se representa un perro blanco y negro, que muy probablemente no era un landseer sino un terranova.
La raza evolucionó en Noruega, y posteriormente fue «adoptada» por Alemania y Suiza, los únicos países donde se cría en un número significativo. En el resto del mundo es un perro poco conocido que se confunde con el terranova.
En Estados Unidos y Canadá ni tan siquiera está oficialmente reconocido.
Es mucho más reservado que el terranova, menos juguetón y, en definitiva, más «serio». Tiene un temple muy fuerte; es menos dócil y más difícil de adiestrar que el terranova, si bien puede trabajar en el agua, gracias a sus grandes dotes para el salvamento.
Es todavía más robusto que el terranova en cuanto a la salud se refiere. No tiene prácticamente nunca problemas.
Su enorme tamaño sugiere que el mejor lugar para él sea el jardín, lugar que se adapta mejor a su carácter cerrado.
Es landseer es amable, bondadoso, sencillo, cariñoso, dócil, sociable, consciente de sí mismo y equilibrado; simpático con las personas y los animales, y le encanta nadar. La compañía humana le gusta, pero no le resulta indispensable. Debe hacer mucho ejercicio y nadar siempre que sea posible.
Observaciones y consejos
Se trata de un perro prácticamente desconocido en nuestra geografía, y por consiguiente, resulta muy difícil encontrar un cachorro, aunque puede importarse.
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