DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES


Está en la naturaleza del hombre imponerse sobre el mundo animal, pero esto en sí mismo no guarda relación alguna con tener derechos.

En cierto momento de la historia de la humanidad, alguien concibió la noción de «derechos», y es sólo el hombre quien hace uso de este concepto. ¿Por qué entonces nos referimos a derechos de los animales? La respuesta es bien sencilla: los derechos de los animales tienen como objeto poner límites al comportamiento humano. Si fallamos al imponer límites legales claros al comportamiento humano en relación con los animales, sería imposible iniciar procesos contra quienes exceden estos límites.

Los animales son vulnerables, sin defensa y completamente sometidos al poder del ser humano. Quienes pasan por alto el bienestar de los animales, son responsables de atentar contra los derechos de los animales. Las maneras en las que nos relacionamos con ellos y los derechos que les otorgamos, tienen que ver con la ética, y ésta, debe tener su origen en la compasión, el respeto y el aprecio desinteresado hacia quienes, aunque distintos en apariencia, son semejantes ante los ojos del Amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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EN LA MONTAÑA - Cóndor andino

 

Reino:
Filo:

Clase:
Orden:
Familia:

Género:

Especie:

Nombre binomial:

Animalia
Chordata
Aves
Accipitriformes
Cathartidae
Vultur
V. gryphus
Vultur gryphus

 

 

El cóndor andino, cóndor de los Andes, o cóndor, como es llamado en América del sur, es un ave de gran tamaño, encontrándose entre las aves de vuelo de mayores dimensiones de nuestros días.

 

Es el ave nacional de Colombia, Ecuador, Bolivia y Chile, y además es un ave de gran importancia en Venezuela, Argentina y Perú.

 

Aunque hasta hace relativamente poco tiempo se clasificaba a los cóndores entre los buitres, actualmente es evidente que su linaje es más próximo al de las cigüeñas y garzas, pese a que la divergencia evolutiva les ha distanciado grandemente en aspecto y hábitos.

 

 

Quizás el Argentinavis magnificiens se cuente entre los ancestros de los cóndores, lo que está comprobado es que los cóndores colonizaron sus territorios desde las zonas frías ubicadas en el sur de Sudamérica, al elevarse por la cordillera de los Andes, los biotopos con climas fríos se extendieron hasta las actuales Colombia y Venezuela, y aún más al norte (California, por ejemplo).

 

Es un excelente planeador, se puede mantener horas planeando en las corrientes de aire. Usualmente, al menos en algunos lugares, no se hace al vuelo hasta ya entrada la mañana.

 

El cóndor andino se encuentra distribuido a lo largo de la Cordillera de los Andes, desde el sur de la Tierra del Fuego (Argentina y Chile) hasta el occidente de Venezuela, su área máxima de difusión hacia el este se ubica en Argentina, alcanzando el Océano Atlántico, en las provincias de Santa Cruz, Chubut y Río Negro, luego toca las sierras que se encuentran en el oeste de la provincia de La Pampa y las Sierras de Córdoba (ocasionalmente se han reportado avistamientos en la Sierra de la Ventana ubicada en el sureste de la provincia Buenos Aires). Sin embargo, en Venezuela fue declarado en extinción, y en Colombia, el Perú y Ecuador, sus poblaciones naturales han disminuido.

 

Desde 1800, su distribución y número a lo largo de toda América del Sur ha disminuido considerablemente, llegando a estar en peligro de extinción. El motivo para tal merma ha sido el exterminio a manos humanas por la creencia de que los cóndores cazan ganado vivo, y que ciertas partes de su cuerpo tienen poderes terapéuticos o mágicos. Ha podido constatarse la supervivencia en libertad de 2.784 cóndores distribuidos entre Argentina y Chile.

 

En California, Estados Unidos, desde 1988 se han soltado algunas hembras como parte del programa para reintroducir al Cóndor de California (Gymnogyps californianus) de vuelta a la naturaleza. No se trata de introducir al Cóndor Andino en América del Norte, pero es posible ver alguna de estas hembras en los cielos del norte.

 

Al cóndor andino es un ave social. Se le ha visto comiendo en grupos de hasta sesenta de ellos (en tiempos ya pasados), integrados por jóvenes y adultos. También se le ha visto comiendo con otros buitres americanos. Es común ver más de uno volando, y en los riscos de las altas montañas de los Andes, en ocasiones se les ven descansando a varios de ellos juntos. También es posible verlos en solitario.

 

Poseen la cabeza desnuda y relativamente pequeña, de color generalmente rojizo, aunque el mismo puede cambiar según el estado de ánimo del animal; pico de borde muy cortante y terminado en gancho. Las alas son largas y anchas, y las patas, no prensiles, poseen uñas cortas y poco curvas, y con la inserción del dedo posterior elevada. Las mismas están adaptadas para la marcha y para la sujeción de la carroña.

 

Alcanzan la madurez sexual aproximadamente a los ocho años. El plumaje juvenil de ambos sexos es de color marrón hasta alcanzar en mudas sucesivas el característico plumaje negro-azuloso de los adultos. Una ancha banda blanca resalta en el dorso de las alas, y un nítido collar blanco, no completamente cerrado, al frente, protege la desnuda piel del cuello.

 

La temporada de cría varía de acuerdo a la localidad; en Colombia aparenta ser de abril a diciembre, mientras que en Perú indica durar de febrero a junio.

 

Los cóndores son básicamente monógamos, es decir, que escogen una pareja y permanecen con ésta de por vida. Sólo en el caso de que uno de los dos muera, el otro busca una nueva pareja. El ciclo reproductivo del cóndor, incluido el cortejo, apareamiento, incubación y levante del polluelo hasta su emancipación, dura aproximadamente dos años.

 

La especie posee el período de incubación más prolongado (54 a 58 días) entre las aves rapaces; en el momento del estro o celo, el color habitualmente rojizo de la piel de la cabeza se les torna amarillento.

 

Anida en los riscos y cuevas de las montañas. La nidada consiste en un solo huevo, el cual es incubado por ambos padres. El pichón es igualmente cuidado por ambos padres, y aunque a los seis meses ya es del tamaño de los adultos, sigue siendo atendido hasta casi los dos años, y alimentado con carne regurgitada.

 

Este cóndor goza de una longevidad de 50 años.

 

El cóndor, al igual que las otras seis especies de carroñeros del Nuevo Mundo, pertenece a la familia Cathartidae, palabra derivada del griego «Kathartes» que significa «el que limpia». Los miembros de esta familia se caracterizan por alimentarse casi exclusivamente de carroña. En las colonias marinas se come los huevos de las otras aves, y algún que otro pichón. Cuando no encuentra alimento, caza y mata animales grandes, como ovejas y llamas jóvenes; esto sucede cuando tiene ventaja sobre la presa.

 

 

 

Este cóndor es un ave de grandes dimensiones. De longitud alcanza los 1,2 metros, y las alas logran una extensión de 3,15 metros.

 

El macho se distingue de la hembra por tener una cresta sobre la cabeza. Los machos llegan a pesar hasta 15 kilogramos; las hembras alcanzan los 11 kilogramos.