
Tipo: mediano
Cabeza: cuneiforme, frente abombada, perfil de curva suave
Ojos: grandes, almendrados, bien separados entre sí; de colores luminosos: ámbar, verde o amarillo, puro, claro e intenso, rodeado con el color del ticking.
Cuerpo: de longitud media, compacto, flexible y musculoso.
Cola: muy larga, de base ancha, puntiaguda
Pelaje: corto, suave, denso, apretado, pegado al cuerpo
Colores: ticking característico: dos o tres franjas alternadas de color oscuro y claro sobre cada pelo, con la punta oscura. Colores: salvaje o ruddy (franjas de color negro o marrón oscuro sobre el fondo melocotón cálido), sorrel (franjas chocolate, sobre fondo melocotón), azul (franjas gris azulado sobre fondo beig), fawn (franjas gris rosado sobre fondo beige), silver (franjas de color sobre fondo plateado).
Carácter: inteligente, listo, hábil y siempre atento a todo.
Una de las principales características del gato abisinio, es el ticking de su pelaje. En sentido estricto, se trata de un ticked tabby, ya que el ticking hace referencia a las franjas de cada pelo individual, y oficialmente se incluye como dibujo.
Se cree que el dibujo «ticked tabby» apareció por primera vez en el gato abisinio, aunque también es posible que haya intervenido el gato egipcio.
A pesar de que queda fuera de la duda que le comienzo de la cría del abisinio tiene sus raíces en Inglaterra, sigue sin saberse con certeza de donde procedían los primeros gatos con ticking. Muchos autores insisten en que los antepasados del abisinio fueron unos gatos norteafricanos que fueron importados a Inglaterra en el siglo XIX, lo cual podría establecer una relación con Egipto.
El aspecto de gato salvaje de este animal no se presta a engaño. Los abisinios son gatos muy independientes y que aman su libertad. Son extremadamente activos, corren y saltan incansablemente. Hay que ofrecerles buenas posibilidades para trepar, pues de lo contrario, buscaría alternativas que no siempre harían feliz a su propietario. Después de todo, las cortinas, armarios, tapicerías de piel y lámparas de pie, también son ideales para satisfacer sus ansias de trepar.
Lo que diferencia al abisinio de un gato silvestre, es que le gusta relacionarse con la gente, y le encanta convertirse en el centro de atención. A estos gatos no les gusta la soledad y necesitan tener compañía.
Su comportamiento social es tan acusado que generalmente no tienen ningún problema para integrarse en una comunidad de gatos ya establecida, o incluso de perros.
De todos modos, hay que tener en cuenta que, de un modo muy sutil y diplomático, no tardarán en intentar conseguir el liderazgo del grupo. También son capaces de manipular a la gente muy diplomáticamente... los abisinios saben perfectamente cómo han de comportarse para que su dueño haga exactamente lo que ellos quieren.
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