
Tipo: tamaño mediano, fuerte.
Cabeza: fuerte y ancha, ni demasiado redonda ni demasiado puntiaguda.
Ojos: grandes, almendrados, ligeramente oblicuos, azules.
Cuerpo: semipesado, ligeramente alargado.
Cola: de longitud media, con pelo largo.
Pelaje: semilargo, textura sedosa, densa capa inferior lanosa.
Colores: capa de colores claros, del blanco al crema, con una tonalidad dorada en la espalda. Extremos de las patas (guantes) blancos. Points: máscara, orejas, cola y patas de tono oscuro; contrastan con el resto del cuerpo.
Característica: El azul de sus ojos es como el de un lago de alta montaña.
Se dice que es un gato que provoca adicción. De hecho, nadie puede sustraerse al encanto y la suavidad de esta raza.
El sagrado de Birmania, que ya fue reconocido como raza en Francia en el año 1925, es un gato que ronronea de un modo especialmente profundo y satisfecho. No maúlla, sino que suele ronronear amistosamente, con lo que inmediatamente nos llega al corazón.
Son cariñosos y aduladores, y su arte para encandilar y engatusar no tiene parangón en el mundo de los gatos.
Nunca tienen prisa ni fuerzan ninguna situación. Los sagrados de Birmania imponen su voluntad con tacto y comprensión –nunca protestan golpeando contra la pared-.
Los conocedores de esta raza afirman que estas mimosas bolas de pelo son sumamente inteligentes. Es posible, pero lo que es seguro es que son unos verdaderos maestros en el arte de adaptarse. ¿Abrir puertas? ¿Descolgar el teléfono en cuanto empieza a sonar? ¿Aprender pequeños trucos o acrobacias? Sin lugar a dudas. El sagrado de Birmania siempre está dispuesto a enfrentarse a estos desafíos.
El origen de esta belleza de ojos azules está rodeado de rumores y leyendas. Se cuestiona incluso si estos gatos proceden o no de las regiones montañosas de Asia. Lo que sí es seguro es que desciende de un cruce entre siamés y un gato bicolor de pelo largo.
También está fuera de dudas que para conseguir una amplia base de cría se habrá recurrido a diversas razas de gatos. No es sólo que el sagrado de Birmania descienda con toda seguridad de cruzamiento de un bicolor de pelo largo con un siamés, sino que antes de la segunda guerra mundial también se cruzó con angoras.
Dado que después de la guerra se había reducido mucho la base de cría disponible, hubo que volver a recurrir a otras razas (probablemente siameses y balineses, quizás también persas y gatos domésticos).
En Francia la raza se consideró estabilizada a mediados de la década de 1950, y se exportó una pareja a Inglaterra, donde esta raza fue reconocida 11 años después. En 1959 se exportaron los primeros ejemplares a Estados Unidos, y en 1960 a Alemania.
La sorprendente predisposición de este precioso gato, hace que sea muy fácil de educar. Los sagrados de Birmania son muy fáciles de cuidar. Captan inmediatamente qué comportamientos son los que no le gustan a su dueño.
Juguetones por naturaleza, estos gatos se interesan de inmediato por cualquier objeto con el que puedan entretenerse. ¿El amo se ha vuelto a olvidar traer un ratón de juguete? No pasa nada, con la bola de papel que había en la papelera se puede jugar igual de bien por la alfombra.
A los sagrados de Birmania les gustan los niños, al menos a la mayoría. Es sorprendente comprobar el grado de paciencia y de tolerancia que pueden mostrar con los niños pequeños. Les toleran los movimientos bruscos o torpes y saben apartarse pacientemente de en medio a tiempo. Estas cualidades están especialmente desarrolladas en aquellos gatos que han crecido en una casa con niños. Pero aunque no sea éste el caso, siempre saben adaptarse a los más pequeños.
Un cachorro de sagrado de Birmania es una preciosidad, pero dos o tres son aún mucho mejor. En dúo o en terceto su felicidad es segura. Lo mejor es comprar de entrada varios de estos gatitos de ojos azules, ellos se sentirán felices, ya que ninguna persona puede sustituir a un congénere que le lama cariñosamente las orejas o que se acueste junto a él en su cama.
El carácter del sagrado de Birmania hace que sean ideales para familias con niños o para personas mayores. Tranquilos y adaptables, estos preciosos felinos de pelo semilargo se amoldan sin problemas a cualquier estilo de vida.
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