
Tipo: gato elegante y moteado.
Cabeza: cuneiforme, ligeramente redondeada, ligero stop, nariz tan ancha como larga, orejas medianas bien separadas y ligeramente puntiagudas.
Ojos: grandes, almendrados, ligeramente oblicuos, de color verde claro en diferentes tonalidades.
Cuerpo: longitud mediana, elegante, musculoso, patas traseras más largas que las delanteras, pliego cutáneo desde el flanco hasta la rodilla posterior.
Cola: moderadamente larga, gruesa en la base, se v afinando en la punta.
Pelaje: corto, resistente, brillante, bien pegado al cuerpo, fino y sedoso, dos o más franjas ticking en el pelaje de fondo.
Colores: capa naturalmente spotted tabby (moteada) y con rayas en los points. Colores: smoke, silver y bronce.
Característica: Saludos felinos desde el antiguo Egipto.
No existe ningún amante de los gatos capaz de mostrarse indiferente ante un mau egipcio. El brillante y lustroso pelaje de este felino de talla media, está salpicado de unas manchas que le dan aspecto de gato salvaje.
Es un gato afectuoso y juguetón, aunque de constitución delicada. No se adapta a las temperaturas bajas, ni al cambio de las estaciones. Sin embargo, es buen cazador. Es selectivo en cuanto a las personas que le caen bien y que las le caen mal. Se adapta fácilmente a la vida casera, y no necesita salir.
Existen cuatro variedades, todas ellas atigradas moteadas. Son: el ahumado, de capa gris con subpelo blanco y manchas negras; el plata, de capa gris-plata con manchas en gris-oscuro; el bronce, de capa marrón claro con marcas en marrón oscuro, y el estaño, de capa amarillenta con motas marrones o grises. Todos deben tener la marca del escarabajo.
La capa es espesa pero de textura fina. El cuerpo es medio, largo y musculoso, con patas medio largas y pies pequeños, ovalados. La cabeza es triangular, con una nariz corta, ojos grandes de forma almendrada y orejas grandes, puntiagudas.
Defectos son la falta de motas, manchas sobre la nariz, cola corta y ojos que no sean amarillos o avellana.
El mau egipcio prefiere la carne, y de vez en cuando algo de despojos. Hay que pasarle la mano con un guante de vez en cuando para mantener el pelo en condiciones. El gato necesita protección para el frío y los cambios de estación.
Ambos sexos son buenos padres, ocupándose de jugar y cuidar a los pequeños.
Animado y afectuoso, aunque algo reservado con extraños. Posee una voz melódica. Da igual que su elegante pelaje sea el de cualquiera de las cuatro variedades, esta belleza siempre causa admiración por la misteriosa «M» (el famoso escarabajo) que lleva en la frente.
Si hemos de creer en las investigaciones científicas, el mau sería originalmente una subespecie domesticada del gato salvaje africano que vive en el altiplano etíope. Por lo menos ésta es la conclusión a la que llegó el egiptólogo y experto en gatos Morrison Scott después de examinar a fondo unos gatos egipcios momificados de más de 2.000 años de antigüedad.
Pero para llegar a la reaparición de estas bellezas, hemos de dar un gran salto en el tiempo. Las numerosas lagunas existentes, hacen que los orígenes de la cría de este gato que se citan en la bibliografía, sean como mínimo dudosos, pero es la versión oficial.
Fue una princesa rusa quien descubrió dos preciosos mau egipcios durante un viaje a Italia, y no dudó en adquirirlos. Las primeras camadas de mau egipcio se obtendrían en 1953-1954. Todas las bellezas moteadas que descendieron de la «Fatima-Cattery» de la princesa rusa se consideran como línea tradicional.
Desde hace poco se están cruzando estos gatos con los de la llama línea india, lo cual debería mejorar el contraste y el dibujo de su pelaje. Por lo visto, mediante estos cruzamientos se obtiene también una cabeza de formas más definidas.
En Europa, después de la segunda guerra mundial, las cosas no iban muy bien para la cría del mau egipcio. Esta raza, maravillosamente hermosa, se dio casi por extinguida, y al parecer no hubo nadie dispuesto a esforzarse por seguir criándola. Pero estas bellezas con manchas deben ser capaces de renacer de sus cenizas como el Ave Fénix.
Los criadores de Suiza, Holanda e Italia comenzaron a importar ejemplares de mau egipcio de la línea tradicional procedentes de Estados Unidos. Al principio la raza sólo fue reconocida por federaciones independientes, pero más adelante lo hizo también la FIFe. Finalmente se podrían mostrar los mau egipcios en las exposiciones europeas; su popularidad fue en aumento, y los criadores empezaron a importar ejemplares de las líneas norteamericanas.
Dado que la diversidad genética de esta hermosa raza sigue siendo muy reducida, hoy en día se siguen importando gatos de Estados Unidos. A pesar de las airadas protestas de muchos criadores, la línea india también ha puesto pie en Europa.
Los poseedores de un mau egipcio no hacen más que alabar el carácter de sus activos y hermosos gatos. Se aprecia el gran individualismo, la insaciable curiosidad y el carácter abierto de este musculoso gato. Más de uno opina que su adorado mau representa una perfecta conjunción de fuerza, carácter, gracia y vivacidad.
El carácter lineal del mau egipcio parece ser que se debe a su facilidad para los extremos. Cuando logra abrir su corazón a alguien, lo ama con todo su ser y todas sus fuerzas.
Cuando un mau se interesa por algo que sucede en su entorno, pone en ello toda su curiosidad, su tenacidad y su tozudez. Siempre es interesante observar a este hermoso animal que, en su día, se contó entre una de las muchas pasiones de Cleopatra.
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