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Orden |
Clase |
Familia |
Género |
Especie |
Animalia |
Cuculiformes |
Aves |
Cuculidae
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Geococcyx |
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Si alguien nombra la palabra correcaminos, enseguida nos viene a la mente la figura representada en la imagen de la izquierda. Pero aquí nos vamos a dedicar a conocer un poco mejor al correcaminos del mundo real... |
El correcaminos es una ave del orden de los cuculiformes (la familia del cuco), que mide entre unos 55 y unos 60 cm. de largo, incluyendo los 30 cm. de la cola.
La parte superior y la cola son de color café, con un brillo verdoso moteado de manchas blancas y negras que le sirven para mimetizarse con el entorno; el vientre es de color pardo claro con el pecho moteado de negro, y en la cabeza tiene una cresta espesa de perfil irregular que extiende o encoge según la ocasión. Presenta un aspecto grácil, patas robustas y cola muy larga.
Su hábitat son los espacios abiertos del chaparral y matorral semidesértico del norte de México y sudoeste de los Estados Unidos. Su distribución en México va desde la meseta central, planicie costera del Pacífico y del Golfo, excluyendo las cimas que sobrepasan los 2.700 m. de las Sierras Madre Oriental y Occidental.
Aunque realiza pequeños vuelos de planeo desde árboles y arbustos hacia tierra, es un ave de costumbres terrestres. Es un magnífico corredor que puede alcanzar hasta los 25 km/hora utilizando su larga cola como estabilizador y como timón. Y es más, gusta de competir con aquellos animales o vehículos a los que ve correr. Tanto es así que el nombre le fue puesto por los primeros colonos al verlo correr por los caminos que sus carros habían abierto.
Para sobrevivir utiliza su velocidad, ya que ésta le ayuda a escapar de sus enemigos y capturar a sus presas. Su rapidez le permite cazar a la peligrosa víbora de cascabel y aún más, atrapar al vuelo insectos y colibríes.
Es omnívoro, puede, por tanto, adaptarse fácilmente al medio donde se encuentre, pero su dieta la componen principalmente los animales capturados en el suelo: insectos, lagartos, serpientes, escorpiones, pequeños roedores y algunas pequeñas aves, así como granos y semillas.
Si algo llama la atención es su canto, muy lejos del popular bip-bip popularizado en la serie de animación creada en 1949 por Chuck Jones para la Warner Brothers. En realidad suena como un quejido descendente.
Durante el día, los correcaminos se esconden tras el follaje para mantenerse frescos.
Construye nidos con ramas en un arbusto o árboles bajos, la hembra pone de 2 a 6 huevos que eclosionan en 20 días.
Gracias a las caricaturas, el correcaminos es el ave más popular del desierto. A los correcaminos se les conoce con ese sobrenombre porque son aves que prefieren correr en vez de volar. Hasta los más pequeños caminan para ir en búsqueda de comida y agua.
El pie típico de las aves tiene un dedo dirigido hacia atrás, capaz de oponerse a los demás para agarrarse, por ejemplo, a una rama. Es el primer dedo, equivalente a nuestro dedo gordo, llamado técnicamente hallux. En el ave más antigua, el Archaeopteryx, ese dedo era pequeño y aparentemente semioponible: un estadio intermedio entre el hallux de los dinosaurios terópodos típicos y el de las aves.
En algunas aves actuales no solo hay un dedo oponible en el pie, sino dos. El llamado pie zigodáctilo es más evolucionado (aunque a algunos les moleste la expresión) porque el cuarto dedo también se ha dirigido hacia atrás. Los papagayos, loros y cacatúas, los pájaros carpinteros, los cucos y sus parientes los correcaminos tienen el pie zigodáctilo (condición que no se ha reflejado en los dibujos animados).
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